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Sep 20

¿Porqué hay parejas que discuten a todas horas?

Una de las razones por la ruptura de una pareja es el simple hecho de la discursión a todas las horas, estas discursiones se caracterizan principalmente por no tener ningún motivo o razón.

Pero a cambio, el hecho de discutir no es malo, siempre y cuando el objetivo sea expresar los objetivos y poder llegar a un acuerdo entre los dos, ya que la base de una buena relacion es la comunicacion y la confianza mutua. Muchas parejas no saben distinguir entre una discursion y una pelea. Una pelea cuestiona directamente a la persona y cuando pasa esto es simplemente porque estamos pisamos el punto limite de nuestra pareja, explica el psicólogo José Bustamante Bellmunt.

¿Por qué se discute realmente?

Son muchas las razones que se podían contabilizar pero en opinión de Arantxa Coca, psicóloga especialista en terapia familiar y de pareja y autora del libro Así eres, así amas, existen dos motivos principales por los que una pareja no para de discutir. El primero es por tener muchas rencillas guardadas del pasado que no se dijeron en su momento y que ahora salen en forma de discusiones. O bien que en su momento sí se hablaron, pero aún no han logrado perdonarse y buscan cualquier excusa para discutir.

El segundo es que ambos tengan un carácter muy dominante y no paren de competir entre ellos, en plan yo sé más que tú’. “No se trata tanto de una cuestión de inseguridad personal (aunque en algún caso seguro que sí), como de tener un ego enorme que salta en cualquier situación para demostrar que lleva la razón”, explica esta especialista.

Otra causa que pueden desencadenar un buen número de discusiones es el dar por supuestas muchas cuestiones importantes para la vida en pareja. “Es decir que ninguno de los dos han explicitado de manera clara sus creencias y actitudes ante aspectos vitales importantes y creen estar de acuerdo en todo o casi todo sólo por el hecho de estar enamorados o porque se quieren”, explica Carme Sánchez, psicóloga clínica y sexóloga del Instituto de Sexología de Barcelona.

La frustración de una expectativa es otro motivo frecuente de discusiones. “Y esto, por desgracia pasa demasiadas veces en pareja”, afirma Bustamante. No es extraño que en ocasiones, cuando nos enamoramos, no lo hagamos del otro, sino de una proyección del otro. Por tanto, “con el tiempo, la venda cae y empezamos a ver quién es él o ella en realidad, eso hace que nos decepcionemos, y ante ello, nos enfadamos y discutimos con el otro”, aclara el profesional.